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Puro entusiasmo desplegaban decenas de voluntarios en la explanada del Gran Teatro Nacional. Su trabajo: recibir, revisar y clasificar las donaciones que cientos de personas van llevando, cada día, para atender la emergencia en Perú causada por lluvias y huaicos que se están presentando desde el miércoles 15 de marzo.

Unos se encargan de recibir paquetes, bolsas, cajas y los separan de acuerdo a su contenido:”¿ropa o comida?” preguntan a quienes llegan con su donación. Otros, ubicados en mesas, o simplemente sentados en el piso, van revisando cada artículo. En el caso del agua y los alimentos, chequean que estén sellados y que no hayan vencido. Quienes están encargados de la ropa, examinan cada prenda y las van clasificando.

El llamado que hizo el Gobierno para ser voluntari@ durante la emergencia resultó ser un desborde de interés por parte de cientos de personas, en su mayoría adolescentes y jóvenes. Incluso niños, acompañados de sus padres, participaban de esta cruzada con la misma seriedad y responsabilidad de los adultos.

En algunos puntos de acopio de donaciones, las colas eran larguísimas. Por ejemplo, en el Coliseo Eduardo Dibós, el domingo 19, alrededor de las 6 de la tarde, todavía se podía ver una larga cola de espontáneos inscribiéndose para  cumplir con su labor de ayuda social.

En estos días, en los que Perú enfrenta una emergencia causada por El Niño costero, la solidaridad está a flor de piel. Para Jorge De Luise Saurré, director de la Asociación Educativa Convivencia en la Escuela,”la solidaridad y el sentido de ser y pertenecer motiva a las personas -principalmente adolescentes y jóvenes- a movilizarse por causas de todo tipo pero, especialmente, aquellas que demanden ayuda social para los más necesitados o damnificados por algún desastre natural”.

#UnaSolaFuerza ha sido el hashtag que ha inundado las redes sociales en estos días, y también se ha creado el portal unasolafuerza.pe para informar sobre los centros de donaciones en Perú y la forma en que cualquiera de nosotros puede ayudar a los más de 100 mil damnificados y 600 mil afectados que está dejando El Niño costero en Perú.

Chiclayo

Chiclayo, en Lambayeque, al norte de Perú, una de las ciudades más afectadas por El Niño Costero. Foto: Andina/Norman Córdova

Perú está sufriendo. El fenómeno climático denominado Niño costero ha descubierto todas nuestras debilidades y ha puesto al país entero en situación de emergencia.

Según el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) presentado hoy , son 75 las personas fallecidas, casi 100 mil damnificados y más de 600 mil afectados por los efectos de los problemas climáticos.

El informe también da cuenta de la situación de los ríos con aumento de caudal en todo el Perú, muchos de ellos aún con alerta naranja. Asimismo, anuncia que desde hoy “19 hasta el 25 de marzo, se intensificarán las lluvias en la costa norte y toda la vertiente occidental de la sierra”.

Desde el último miércoles 15 de marzo, las inundaciones y caída de huaicos en pueblos y ciudades se repiten en todo el país. Las cifras mencionadas arriba ilustran sobre la situación que se está viviendo en las zonas afectadas directamente por estos eventos naturales. Sumado a ello, los problemas de falta de agua se presentan aún en los lugares que no han sufrido el embate directo de la naturaleza.

Lima

Decenas de voluntarios ayudan a atender la emergencia.Foto: Andina/Vidal Tarqui

Todos los esfuerzos ahora están puestos en atender la emergencia, como corresponde, pues los efectos climáticos de El Niño costero continuarán presentándose en las próximas semanas.

Pero no todo es devastación en Perú. Las muestras de compromiso y campañas de ayuda se van multiplicando cada día. Los mensajes de aliento también se van extendiendo tanto dentro del país como desde el exterior. A los peruanos nos esperan días difíciles, y debemos tener fuerza para superarlos.